Magnus Carlsen nació el 30 de noviembre de 1990 en la ciudad de Tonsberg, al sur de Noruega.

Uno de los factores que hicieron que Magnus sea quien es, fue la educación que recibió.

Aprendió a jugar al ajedrez relativamente tarde, a los 5 años. El padre no vio un talento especial en su hijo y tampoco quiso presionarle. A los 6 o 7 años volvió a intentarlo, pero sin éxito. Su talento estaba escondido. A los 2 años sus habilidades analíticas eran exageradas, con puzles de más de 50 piezas, y a los 4 años construía modelos de Lego avanzados para niños de 10 años. También le gustaban los problemas matemáticos, cada vez de más dificultad.

Magnus Carlsen goza de una gran memoria, a los 5 años conocía la extensión y población de los 430 municipios de Noruega. Igualmente, la extensión, población, bandera y la capital de todos los países en el mundo.

Carlsen goza de una familia concienciada, adecuada, e idónea, los padres son ingenieros. Acude a un colegio exclusivo para grandes talentos del deporte noruego. “Presionar a un niño superdotado para exprimir sus capacidades en contra de su voluntad es un error tremendo. Lo que el padre debe hacer es, básicamente, dejarle en paz y estar ahí, siempre disponible, para cuando él lo necesite”. Él jugaba mientras se divertía. Lógicamente será más feliz con la ayuda del ajedrez, teniendo una familia a su lado, cariño, el entorno adecuado y una lógica disciplina.

Cuando el talento de Magnus comenzó a despertar, su padre, Henrik, tal vez basándose en la experiencia de los padres de la familia Polgar, que eran maestros de profesión, y formaron a sus hijas en casa, para aprovechar más el tiempo y construir un camino hacia el profesionalismo, vio una salida profesional en una sociedad probablemente mucho más abierta y permisiva.

A sus 12 años toda la familia le ha acompañado en los viajes por todo el mundo, incluidas las tres hermanas. Su padre, casi desde el principio, renunció a su trabajo, y empezó a trabajar como autónomo, para tener más flexibilidad horaria. Casi siempre ha sido Henrik quien le acompaña. ¡Pero sin entrenadores!

¡Y nunca estuvo presionado por sus padres! Lo único, intentar frenarle cuando Magnus quería jugar sin parar.

El apoyo y compromiso de la familia fue importante para Magnus, que también consiguió rápidamente apoyos financieros. Lógicamente en países nórdicos esta situación es más sencilla que en otros países de Occidente, y de esta forma a los 10 años ya pudo viajar para jugar competiciones más serias de ajedrez.

Te gustó?
Promedio: 1 (1 voto)

Biografías


Publicaciones de invitados