Efectos del jaque a la descubierta

Tanto la doble amenaza como la clavada son recursos tácticos muy comunes que, prácticamente, se producen en todas las partidas.

La amenaza a la descubierta se presenta cuando se aparta una pieza que estaba interpuesta entre la pieza atacante y la atacada, cobrando así efecto el ataque. Las piezas a las que se suele dirigir un ataque a la descubierta son el Rey y la Dama por su valor en la partida, aunque se puede realizar a cualquier pieza. En estos casos se denomina jaque a la descubierta.

El jaque a la descubierta se presenta en menos ocasiones, pero cuando aparece tiene una fuerza muy grande, y casi siempre decisiva. El jaque a la descubierta se puede definir como el jaque que se hace al desplazar una pieza que se interpone entre el Rey adversario y la pieza que da el jaque.

Un ejemplo muy sencillo nos aclarará la idea básica: después de 1\. Cf7+ el blanco gana la Dama puesto que al mover el Caballo da jaque y el negro debe quitar el Rey, así, como está obligado a quitar el Rey no puede evitar perder su Dama.

Jaque a la descubierta
Jaque a la descubierta

Otro ejemplo un poco más complicado es el que refleja el siguiente diagrama:

Jaque a la descubierta
Jaque a la descubierta

El remate es preciso y elegante: 1..., Dd3+; 2\. Rxd3 (de otra manera sigue 2..., Dxb1), Axc6+; 3\. Re2, Axa4; y las negras ganan una pieza.

El mate de Philidor o mate de la coz

Un ejemplo clásico de mate a la descubierta es el famoso mate de Philidor o de la “coz”, representado en el siguiente ejemplo.

El mate de la coz
El mate de la coz

En esta posición el blanco gana sorprendentemente con 1\. Dd5+, Rh8; 2\. Cf7+, Rg8; 3\. Ch6+, Rh8; 4\. Dg8+, Txg8; 5\. Cf7#

Éste es un mate que nunca se borra de la memoria, debido a su espectacularidad.

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