Aquí tienes 10 reglas para jugar bien cualquier apertura. Estas normas son orientativas, y aunque no siempre se puedan cumplir, son de gran ayuda para saber cómo actuar en esta primera fase del juego:

  1. Empieza el juego con el movimiento de los peones de dama o de rey hacia las casillas "e4" o "d4". Con cualquier de estos dos movimientos se dominan casillas centrales y se abre el paso al desarrollo de las piezas.

  2. Es muy importante poner en juego los caballos lo antes posible. Los motivos de esta regla se basan en el hecho de que los caballos son más lentos que las otras piezas y necesitan muchas jugadas para pasar de un lado a otro del tablero. Además, los caballos se han de centralizar, para que puedan dominar más casillas y acudir más rápidamente a cualquier lugar del tablero.

  3. Si es posible, haz jugadas de desarrollo que además constituyan una amenaza para el adversario. De esta manera se obliga al contrincante a defenderse, ya desde un principio. Por ejemplo, después de las jugadas 1. e4, e5, es bueno para el blanco jugar 2. Cf3, porque además de desarrollar una pieza, amenaza al peón de "e5".

  4. No hagas demasiados movimientos de peones en la apertura, porque retrasa el desarrollo de las piezas. Además, los peones no pueden retroceder una vez se han movido y, por lo tanto, se ha de ir con mucho cuidado al jugarlos.

  5. No desarrolles prematuramente la Dama, ésta puede ser amenazada fácilmente cuando el contrincante tiene todas sus piezas. El orden correcto, en general, según el cual deben salir las piezas de sus casillas de origen, es el siguiente: primero uno o dos peones centrales, después los caballos y los alfiles, a continuación se efectúa el enroque y por último se mueven la dama y las torres.

  6. Enroca tan pronto como sea posible para proteger al rey y poner en acción a la torre con la cual se enroca.

  7. No efectúes pérdidas de tiempo, es decir, no pierdas tiempos, porque los tiempos que pierdes los utiliza tu adversario para desarrollarse y consigue una ventaja posicional. Por ejemplo, moviendo varias veces una pieza, porque esto retrasa el desarrollo de las otras piezas. Cuando en ajedrez decimos que hemos ganado o perdido un tiempo, nos referimos al número de jugadas de desarrollo. En general, el bando que tenga más tiempo de desarrollo tiene mejor posición y mejores perspectivas de ganar la partida.

  8. Haz jugadas para dominar el centro del tablero, porque es la base de operaciones durante toda la partida.

  9. Juega con un plan u objetivo concreto desde el principio. Esto significa escoger las casillas más adecuadas para cada pieza y llevarlas allí en el menor número de jugadas posibles, siempre con una finalidad concreta.

  10. Recuerda que el ajedrez es un juego para pensar y que, al igual que en el resto de la partida, si jugamos rápido y a la ligera seguro que perderemos. Antes de cada movimiento, presta atención a la última jugada del adversario y a la siguiente tuya.

Todas estas reglas generales pueden alterarse, cuando sea necesario, por la posición concreta que se presente en la partida. Como verás cuando estudies las aperturas, algunas de las normas anteriores no se cumplen estrictamente, pero siempre es para conseguir algún objetivo alternativo importante.

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