Ruptura del frente de ataque

Una táctica más especializada para concluir este capítulo es el avance de peones para romper o limitar el frente de ataque (y para establecer un punto fuerte en el centro). Ésta puede ser la forma de arma defensiva más sutil, y puede producirse en plena apertura o a comienzos del final y en cualquier sector del tablero (el centro y ambos flancos).

Hemos visto muchos ejemplos de cómo un defensor deja fuera de juego a las piezas enemigas con una jugada de peón. En muchos casos ésta es otra forma de controlar columnas abiertas. Un claro caso lo tenemos en la Defensa Francesa cuando las negras juegan …f5 para restringir la línea de acción del alfil blanco. Por ejemplo: 1 e4 e6 2 d4 d5 3 Cc3 Cf6 4 Ag5 Ae7 5 Axf6 Axf6 6 e5 Ae7 7 Dg4 0-0 8 Ad3, y ahora 8 … f5! obliga a las blancas a abrir la posición, lo que facilita el desarrollo del rival (que conserva la pareja de alfiles) con 9 exf6, o garantiza contrajuego con 9 Dh3 c5 10 dxc5 Cd7! 11 f4 Cxc5 (12 0-00 b5!?). El alfil de rey blanco ya no ataca el flanco de rey.

Otro método es dislocar la cuña de peones por medios tácticos.

Por ruptura del frente de ataque entendemos la dislocación de la formación de peones enemiga antes de que ésta entre en contacto con las propias líneas defensivas. Esta idea estratégica puede resultar muy sutil si ambos bandos aprecian el peligro. El incentivo, en muchas partidas modernas, es para el jugador que ataca en el sector en que tiene preponderancia material y la ventaja que le confiere la estructura de peones. Para conseguir esto, el jugador debe avanzar algunos de sus peones. Pero si lo hace, puede verse abocado al tipo de ruptura que se produjo en esta partida Spassky - Larsen (1968):

Ruptura del frente de ataque. Spassky - Larsen, 1968.
Ruptura del frente de ataque. Spassky - Larsen, 1968.

Las negras (Larsen) pueden haber concluido que las blancas (Spasski) se preparaban para minar el flanco de dama con 12 b4.

Precisamente con esta idea había ganado Vasili Smíslov, dos décadas atrás, numerosas partidas. A Larsen le hubiera gustado impedir eso con …b4, pero tal avance conduce, tras 12 axb4 cxb4 13 Ce2, a una excelente posición para las blancas, que pueden hacer caso omiso por cierto tiempo los acontecimientos en el flanco de dama y preparar su propio asalto en el centro con c3 y d4.

Las negras, por tanto, quieren jugar …a5, con el doble propósito de restringir b4 y preparar su propio avance a la misma casilla, 12 … b4 13 axb4 axb4!, lo que les permitiría penetrar por la columna a.

Con esta importante diferencia, el juego prosiguió 11 … a5, y ahora 12 a4!!.

Esta jugada sencilla sólo es efectiva gracias a la última de las negras, que no pueden defender la casilla ‘b5’ con un peón al haber avanzado el peón de a. Así, Larsen tuvo que elegir entre dislocar sus peones, y permitir que las blancas se consoliden en el flanco de dama (12 … bxa4 13 Cxa4, seguido de b3), o avanzar, como finalmente hizo, 12 … b4.

Las blancas continuaron con 13 Cb5, y ahora 13 … d5 (o 13 … Aa6 14 c4, que anula todo el juego en el flanco de dama) 14 c4! bxc3 15 bxc3, y a pesar de 15 … c4!, que les dio a las negras algunas posibilidades de contrajuego, Spasski quedó mucho mejor después de 16 Ae3! cxd3 17 e5!

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