Restringir las amenazas inmediatas

En esencia, sólo pueden hacerse tres cosas con las amenazas inmediatas:

  1. impedir físicamente que lleguen a plantearse (por ejemplo, cambiar la pieza amenazadora, bloquear la columna clave, ocupar la casilla en cuestión);
  2. distraer la atención del opositor hacia otro sector del tablero, y
  3. reducir los efectos de la amenaza al ser ésta realizada. Se trata de detener, postergar o quitar veneno a la amenaza.

En cada caso, sin embargo, el defensor debe determinar si el remedio es (o no) peor que la enfermedad: ¿Estoy incurriendo en un riesgo demasiado grande para prevenir algo con lo que podría convivir perfectamente?. La vieja historia de que la amenaza es más fuerte que su ejecución ha costado a los defensores cientos (si no millares) de partidas.

Las mejores guías son los principios familiares de economía y de la debilidad explotable. ¿Puede la amenaza ser contrarrestada a bajo coste o con una concesión que no puede explotarse? Si eres capaz de responder correctamente a esta pregunta, puedes estar seguro de que te elevas al nivel de la verdadera maestría, pues es la más difícil de todas las habilidades defensivas.

El método más sencillo de afrontar una amenaza inmediata es impedirla físicamente. Esto puede implicar la utilización de medios tácticos. Veamos un ejemplo.

La posición del diagrama se produjo en la partida Fridrik Olafsson – Tigrán Petrosián; Los Ángeles (EEUU), 1963, durante el primer torneo Piatigorsky.

Restringir amenazas inmediatas
Restringir amenazas inmediatas

Las blancas plantean una amenaza diabólica con 24 Tf3, a saber: 25 Axd5 exd5 26 Cg6+, o 25 … Cxd5 26 Cg6+! Las negras cubrieron la primera amenaza con 24 … Td8, acorazan la casilla ‘d5’ y se preparan para capturar con la torre.

Pero las blancas jugaron 25 g4, con la devastadora amenaza de seguir avanzando el peón a la quinta fila: el caballo no podría moverse porque se perdería el peón de ‘f7’. Tampoco 25 … h6 impide el avance en absoluto. No obstante, las negras disponen de una sencilla defensa, y es un buen ejercicio detenernos aquí y tratar de descubrirla.

La respuesta de Petrosián fue 25 … g5!, que impide físicamente g5 y se basa en la variante 26 Dxg5 Tg8 27 Dh6 Cxg4 28 Cxg4 Txg4+, o 27 Dh4 Cxg4! 28 Cxf7+ Dxf7 29 Txf7 Txf7 30 Rf1 Txf2+, con una ventaja, sólo mínima, para las blancas. Por otro lado, las blancas no pueden rechazar la simplificación con 26 Dh6, debido a que 26 … Cg8 27 Dh3 Cf4! pierde el peón de d. En realidad, Olafsson aceptó aquí unas tablas, tal vez sorprendido por la fuerza de 25 … g5!

Otro método para neutralizar tales amenazas es plantear contraamenazas tácticas. En las aperturas modernas de doble filo, como la Defensa Siciliana o la Defensa Pirc, vemos con frecuencia que el jugador con blancas se dispone a desplazar el caballo negro del flanco de rey con el avance e5. Pero, justo a tiempo, las negras efectúan …b4, que ataca simultáneamente el caballo blanco de ‘c3’. Si se produce una mutua captura de caballos, normalmente son las blancas quienes pierden más en el trueque; y si las blancas desplazan su caballo, pueden, en algunos casos, ceder la iniciativa (y, a menudo, permitir que el caballo negro se “retire” a la casilla gloriosa de ‘d5’).

El mecanismo es tan familiar que puede permitirle a un don nadie derrotar a un futuro campeón del mundo: Robert James Fischer – César Muñoz; Olimpiada de Leipzig (Alemania), 1960.

Restringir amenazas inmediatas
Restringir amenazas inmediatas

La apertura ha sido muy intensa, pero como las blancas no han sabido sacar provecho de las sutilezas de la posición, ésta se ha inclinado a favor de las negras.

La posición del diagrama es crítica para las negras después de 22 e5. Perderían rápidamente en caso de 22 … dxe5 23 g5 y también tras 22 … Dxe5 23 The1. Pero las negras disponen del tiempo justo para jugar 22 … b4!

Dado que el caballo blanco no puede mover sin que se produzca un desastre en ‘c2’ las blancas optaron por 23 exf6 bxc3 24 Dh2 Dxf6 25 Ag5 Df7 26 De2 cxb2 27 Dxe7 Dxe7 28 Axe7, y perdieron rápidamente tras 28 … Txc2 29 Txd6 Aa4!

Además del contraataque desde otro sector del tablero, hay respuestas tácticas por descubrir cuando ambos bandos han acumulado fuerza en el centro. El siguiente ejemplo de la partida entre Alapin - Alekhine, del torneo de Karolvy vary de 1911, es digno de estudio.

Restringir amenazas inmediatas
Restringir amenazas inmediatas

El avance 18 g4 se basaba en la idea de que si 18 … Axd3, las negras perderían pieza, por la clavada en la columna d, y en que la retirada 18 … Ae6 llevaba, tras 19 Dd2, al mismo efecto. Las negras necesitaban crear una amenaza y debían tener alguna en mente al jugar 16 … Cd7. La respuesta salvadora es 19 … Ce5!!, que gana, como mínimo, un peón, pues 20 Dxd6 Dxd6 21 Txd6 Cxf3+ y 22 … Cxe1 cuesta una calidad más.

La partida siguió con: 20 Df1 Cec4 21 Ac1 Da5! 22 Te2 Dxa2, y las negras ganaron cuarenta jugadas después.

Un ejemplo aún más espectacular de juego basado en amenazas a la contra, ante amenazas primarias, lo tenemos en la partida Milan Vidmar – Frederick Yates; San Remo (Italia), 1930, a partir de la posición del diagrama.

Restringir amenazas inmediatas
Restringir amenazas inmediatas

La jugada 34 Cd6 plantea una doble amenaza que tiene todo el aspecto de ser concluyente.

En efecto, las ideas evidentes son 35 Cf5+ y 35 Txf7+. Mientras las negras maniobraron con sus torres por la columna abierta, olvidaron escudar al rey. Sin embargo, Yates, un maestro de alto vuelo, era consciente del peligro y jugó 34 … Cxc3!!, tácticamente justificada, como puede verse en la variante 35 Cf5+ Rf8 36 Cxe7 Txf1+ 37 Txf1 (37 Rxf1 permitiría el mate) 37 … Ce2+ 38 Rf2 Cxg3 y 39 … Rxe7, ya que los peones negros deben ganar. Caso de 35 Txf7+, las negras responderían, sencillamente, 35 … Dxf7.

Esta constatación enfureció de tal modo a las blancas que empeoraron las cosas con 35 Dg4 h5 36 Dc8? (mejor es 36 Df3) 36 … Ce2+!, y puesto que 37 Txe2 Dh4 38 g3 Dxd4+ 39 Rg2 Txf1 40 Rxf1 Ta1+ 41 Rg2 Dg1+ 42 Rh3 Df1+ 43 Tg2 Ta2 pierde ante un cambio de damas y el subsiguiente avance del peón de c, y 38 Tf2 Txf1+ 39 Txf1 Dxd4+ 40 Rh1 Ta1 es una invitación al mate, las blancas tuvieron que asumir un mal medio juego con 37 Rh1, que finalmente acabaron perdiendo.

Estos ejemplos muestran al defensor respondiendo con fuegos artificiales. La verdadera dificultad consiste en preparar las ideas tácticas disponibles en tales posiciones. Eso requiere perspicacia y capacidad de cálculo. Pero ambas habilidades pueden desarrollarse con el estudio y la disputa de partidas de competición.

Esto sugiere la naturaleza del juego táctico que el defensor está obligado a dominar. Un importante error que puede cometer un estudiante de ajedrez es creer que sólo los jugadores de ataque son tácticos y que los jugadores defensivos sólo son estratégicos. Una sugerencia es que estudies partidas comentadas de buenos estrategas como por ejemplo Samuel Reshevsky o Tigran Petrosian.

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