Contrajuego centro contra flanco

Una de las máximas más repetidas del ajedrez es “la mejor reacción a un ataque de flanco es una ruptura en el centro”. Un corolario de esta afirmación es que un centro cerrado es muy deseable para el jugador que desea lanzar un ataque de flanco. Es lógico que si el atacante está empleando sus fuerzas en una dirección (por ejemplo, hacia el flanco de rey), está, por definición, restando o distrayendo efectivos del centro.

Por lo tanto, si el defensor puede realizar una agresión eficaz contra el centro, el ataque de su rival está condenado al fracaso.

Hay que tener presente que hasta el centro en apariencia más sólido es susceptible de convertirse, por medios tácticos, en una vía de contraataque.

El tema del ataque al centro, para contrarrestar un ataque en el flanco de rey, es habitual en la Defensa Siciliana cuando las blancas inician un ataque a la bayoneta contra el rey enemigo. Como regla general, las avalanchas de peones requieren algo más que restricción. A la larga, una ruptura tendrá éxito para el atacante si no se produce contrajuego. Esto diferencia el ataque a la bayoneta del ataque con piezas.

Este último puede ser neutralizado con el cambio de piezas menores. Pero tras un ejército de peones, el atacante tiene mayores posibilidades de trasladar sus fuerzas a la zona vital de agresión.

Una situación típica en la Siciliana es la reacción …d5 de las negras en respuesta al avance g4. Cuando las blancas avanzan dos casillas el peón de g, están declarando abiertamente sus intenciones. Pero el contragolpe …d5 en el momento oportuno puede exponerlas al fuego cruzado de las fuerzas del flanco de dama contra el centro. Tomemos, por ejemplo, esta partida de 1936, entre Botvínnik y Ragozin.

Contrajuego
Contrajuego

La reacción de las negras depende de evaluar la ruptura …d5. Si resulta que no es satisfactoria, entonces deberán permitir g5, que hará retroceder el caballo de ‘f6’. (Obsérvese que 13 … h6 tiene el inconveniente de permitir que las blancas abran, tarde o temprano, una columna vital, con h4 y g5). Una vez que las blancas se apoderen de la casilla ‘g5’, dispondrán de varias maniobras, como Dg2-h3 ó h4-h5. La elección de Ragozin eligió 13 … d5! 14 e5 Ce4!

Es cierto que las negras han empeorado su estructura de peones, lo que puede considerarse una especie de sacrificio estratégico. Pero a las blancas ya no les resulta posible continuar con un ataque rutinario en el flanco de rey, porque entonces las negras pueden anularlo con …f6 o alineando las torres en la columna c.

Botvínnik cambió la orientación de su juego, con idea de explotar la aparente debilidad del centro negro.

15 Cxe4 dxe4 16 Ag2 Ad5 17 Tfc1 Tac8 18 Af2 (18 Dxa6 sería malo por 18 … Ac4 19 Cb5 Dc6 y 20 … Ta8) 18 … Cc5 19 b4

Las blancas podrían haber jugado 19 Te1 Dd7 20 b3, pero su inferioridad se hubiese puesto de manifiesto con 20 … f6. La jugada 19 b4 parece ganar el peón de ‘e4’, pero las negras lanzaron un contraataque tremendo:

19 … Cd3!! 20 cxd3 Dxc1+ 21 Txc1 Txc1+ 22 Af1 Tfc8

Así, las blancas no pudieron contener ambas amenazas …Ac4 o la eliminación de las torres en la primera y segunda filas. Tras algunas jugadas las blancas acabaron rindiendo.

El reverso de la moneda es un ataque de flanco en respuesta al dominio del rival en el centro. Es, por supuesto, muy deseable ejercer un mayor control central que tu rival, pero eso no siempre es posible. El ataque de ala contra el centro es muy efectivo cuando expulsa piezas y peones contrarios que defienden puntos clave del centro.

Quizás el caso más famoso de este tema sea la partida Milan Vidmar – Aaron Nimzovich; Nueva York (EE. UU), 1927.

Contrajuego
Contrajuego

Las blancas pueden lograr un control absoluto de la columna d con Af2 y Tfd1. Con su última jugada, también han recuperado el control de la casilla ‘e4’. Su juego parece muy prometedor hasta que vea usted las siguientes jugadas:

17 … g5!! 18 Af2 Cf6 19 Tfd1 Tae8 20 Da4 Aa8 21 Td6 Dg7!

A pesar del dominio de la columna abierta y de la pareja de alfiles, las blancas se encuentran en graves aprietos, debido al inminente ataque enemigo en el flanco de rey, que empezará con las amenazas …g4 ó …e4. Las blancas debieron intentar 22 Ae1, con una posición tal vez defendible, pero optaron por 22 Af1, y perdieron después de algunas jugadas.

A diferencia del ejemplo anterior de la Defensa Siciliana, esta partida demuestra que un ataque de flanco puede desplegarse rápidamente si el contrajuego central es mal ejecutado. El ataque de las negras tuvo éxito en parte porque lograron el control de la casilla ‘e4’; y hay que concluir que ganaron la batalla del centro atacando desde el centro.

Anterior
Siguiente