Alivio de la presión y clavadas

Una de las peores tareas del defensor es sobrevivir en una posición en la que está siendo constantemente presionado. La presión puede ser un asalto masivo de piezas pesadas en el flanco de dama o en el centro, o puede ser una penosa clavada en una fila o columna vital. Las clavadas, en particular, son elementos de presión que le cuestan poco al atacante y que para el defensor son difíciles de deshacer.

Todos sabemos, por ejemplo, lo comprometido que es romper una clavada en el flanco de rey (el alfil contrario en ‘g4’ clava el caballo de ‘f3’), con h3 y g4. Se trata de un caso especial de eliminación de la pieza atacante, que vulnera nuestro principio de economía, al incurrir en graves debilitamientos de peón.

La posición del siguiente diagrama se produjo en la partida Spasski – Larsen (1970). La última secuencia de jugadas parece haber ayudado a las blancas, que pueden presionar ya el peón retrasado de ‘d7’. Esta presión es más acuciante por la clavada del alfil de ‘g5’, que las negras no pueden expulsar, con …h6, porque este peón ya no existe. De modo que si no hacen algo inmediato, pueden verse forzadas a una permanente pasividad después de 14 Tad1.

Alivio de la presión. Spassky - Larsen
Alivio de la presión. Spassky - Larsen

En consecuencia, Larsen buscó y descubrió una solución táctica que resolviese su problema:

13 … Ce8!

Una de las claves de esta jugada es que tanto si 14 Dg3, como si 14 Df4, las negras pueden rechazar el alfil con 14 … f6. Esto lleva a considerar dos sacrificios de calidad planteados con la retirada del caballo. Después de 14 Dxf8 Dxg5+ 15 Rh1 Dh5 16 Tg1 Dxf3+ 17 Tg2 g6 y …Cd3, las piezas negras son muy activas en el medio juego, y, por otra parte, después de 14 Axd8 Cxd6 15 Ae7 Cxc4 16 Axf8 Txf8, las negras tienen buenas perspectivas en el final, con un peón por la calidad y un centro fuerte. La conclusión es que en estas dos variantes las posibilidades tienden a equilibrarse.

Así, con un inteligente recurso, 13 … Ce8!, el juego de las negras se aviva considerablemente.

En la partida, las blancas jugaron 14 De7!?, y después de 14 … Dxe7 15 Axe7 Tg8, sólo quedaron con una ligera ventaja.

El siguiente ejemplo (Bondarevski - Lilienthal) demuestra lo que sucede cuando, en virtud de un juego deficiente por parte de las negras, las blancas establecen una clavada fuerte en el flanco de rey.

Alivio de la presión. Bondarevski - Lilienthal
Alivio de la presión. Bondarevski - Lilienthal

Es evidente la ventaja de las blancas, que se disponen a incrementar la presión doblando torres en la columna f, con el caballo de ‘f6’ como objetivo, convertido en un punto débil gracias a la clavada. Afortunadamente, las negras habían preparado una interesante respuesta táctica:

19 … exf4 20 gxf4 g5!

La idea es invertir la clavada después de 21 fxg5 Cg4!, seguido de …Ce5-g6. Lo mejor para las blancas era, en realidad, 21 Ag3, a fin de poder explotar sus opciones en el flanco de rey tras 21 … gxf4 22 Axf4 Cg4 23 h3 Df6 24 Tf1 Ce5 25 Dh5.

Bondarevski, sin embargo, jugó 21 fxg5 y después de 21 … Cg4 pudo convencerse de que las negras podían librarse de la clavada con …Ce5-g6. En la posición resultante las negras quedarían mejor, debido a la fuerza del caballo en el punto fuerte de ‘e5’. Pero las blancas optaron por la inesperada 22 e5!, que originó un medio juego muy difícil, pero que se decantó a favor de las negras.

Estos ejemplos demuestran que hay métodos tácticos y mecánicos para desclavar piezas y aliviar así la presión. Las clavadas, por supuesto, no son el único tipo de presión que el defensor trata de aliviar, pero se encuentran entre los mecanismos más fáciles de entender. Además de la clavada, el defensor debe preocuparse por un adversario que emplee la ventaja de espacio para exprimir la posición o, como diría Arthur Bisguier, para “dar un buen masaje” a su rival. Pero, una vez más, el defensor puede consolarse con la idea de que lo normal es que el agresor pague un precio por ese tipo de presión.

El siguiente ejemplo corresponde a la partida Najdorf - Averbaj (1953).

Alivio de la presión. Najdorf - Averbaj
Alivio de la presión. Najdorf - Averbaj

El primer beneficio de las blancas –de la inusual novena jugada– es una clavada en la gran diagonal ‘h1’-‘a8’. Para aliviar esa presión, las negras deben efectuar algunos juicios críticos en torno a su centro. Y lo hicieron:

10 … Ca5! 11 Axb7 Cxb7, y entonces tuvieron que resolver el problema del ataque a su peón ‘d7’ tras 12 Da4.

Podían haberlo hecho formando un esquema tipo “erizo”, es decir, avanzando sus peones a la sexta fila, con 12 … c6, seguido de 13 … f6 para expulsar el caballo, y luego 14 … d6 y …c5. Una formación sólida, aunque un poco lenta. Averbaj concluyó que podía olvidarse de la casilla ‘c6’ y movió 12 … d6!

Si las blancas jugasen ahora 13 Cc6, se encontrarían clavadas con 13 … Dd7, aunque, por supuesto, podrían liberarse fácilmente de esa molestia con 14 Cxe7+, pero entonces toda la presión se habría desvanecido y las negras se apoderarían de la iniciativa con …De8, seguido de …c5, …Ca5 y …Tac8, para asesinar el flanco de dama contrario.

Najdorf lo vio y trató de desprenderse de sus peones débiles antes de que se convirtiesen en un problema:

13 Cd3 Ca5 14 c5, pero después de 14 … De8! 15 Dxe8 Tfxe8 16 Tb1 Tec8! 17 h4 d5 18 Af4 h6, y, eventualmente, …Cc4, las negras consiguieron un final ganado.

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